El vuelo

Vuelo en biplaza

Nosotros te llevamos a la zona de vuelo y de vuelta al punto de partida.

Para despegar sólo hay que dar un par de pasos o correr un poco hasta que el parapente nos eleve hasta quedarnos en el aire.

Durante el vuelo irás cómodamente sentado disfrutando de la isla de Tenerife desde el aire. El piloto irá detrás y tu delante, en sillas independientes. El equipo de vuelo lo ponemos nosotros tú sólo traerás ropa cómoda y botas o calzado deportivo.

Para aterrizar, en el planeo final, se darán un par de pasos cuando nuestros pies toquen el suelo.


El parapente

El parapente nace a finales del siglo XX y tiene su origen en los paracaídas, probando a volar con éstos, no desde un avión, sino desde las montañas. Por eso su significado proviene del francés parapente, acrónimo de parachute, paracaídas, y pente, pendiente.

El parapente está fabricado con un tejido especial muy resistente y ligero. La parte delantera está formada por celdas abiertas por donde entra el aire y circula dentro del parapente dando forma al perfil del ala, así posibilita la sustentación necesaria para poder volar. Este ala va unida mediante unos cordinos muy resistentes a la silla del piloto, pudiendo aguantar un peso desde 50Kg a 200Kg, dependiendo de la talla del parapente.

El piloto dispone de unos mandos a cada mano que le permiten maniobrar en la dirección que desee.

El equipo de vuelo se compone por el parapente, silla, paracaídas de emergencia, casco, variómetro, GPS y equipo de radio. Todo esto cabe en una mochila, teniendo un peso total de unos 15Kg, siendo muy fácil de transportar.

Están diseñados y homologados por ingenieros aeronáuticos y pasan por una serie de pruebas de seguridad antes de que puedan ser puestos a la venta.